Kanban es un mecanismo de señalización que regula el trabajo limitando la cantidad que puede estar en curso al mismo tiempo. La palabra significa panel o letrero; la señal puede ser una tarjeta, un contenedor, un espacio vacío o una columna.
Su propiedad definitoria es que el trabajo se desplaza cuando la etapa receptora indica capacidad, no cuando la etapa emisora termina. En el sistema de empuje, cada etapa produce a su propio ritmo y el trabajo se acumula donde la siguiente etapa es más lenta. En el sistema de extracción, esa acumulación no puede ocurrir, porque nada da la señal para producir hacia una cola llena.
El límite de trabajo en curso es el mecanismo, no una directriz. Cuando una columna está llena, no entra nada nuevo hasta que algo sale, lo cual obliga a centrar la atención en el cuello de botella en lugar de dejar que se oculte bajo una cola en crecimiento. Los equipos acostumbrados a comenzar a trabajar libremente experimentan esto como una obstrucción, y la respuesta instintiva —aumentar el límite— elimina la única parte que estaba funcionando.
Originariamente de la manufactura, pero el principio se traslada directamente a cualquier proceso de colas: tickets de soporte, reclamaciones, selección de personal, entrega de software. Un tablero que muestra cincuenta elementos en curso y no aplica ninguna restricción es una pantalla de estado, no un sistema Kanban.