SMED — Single-Minute Exchange of Die — reduce el tiempo que un proceso permanece detenido al cambiar entre productos o configuraciones. El nombre hace referencia al objetivo original de lograr que los cambios de herramientas duren menos de diez minutos.
El método se basa en una distinción. El trabajo interno solo puede realizarse mientras el proceso está detenido; el trabajo externo podría hacerse mientras este sigue en marcha —buscar herramientas, preparar materiales, preconfigurar. Observe un cambio de herramientas, clasifique cada elemento como uno u otro, mueva todo lo posible a externo y, a continuación, optimice lo que realmente quede. La mayoría de las reducciones iniciales provienen de trabajo que nunca necesitó la parada.
El motivo por el cual importa no son los minutos. Los cambios largos obligan a trabajar con lotes grandes, ya que el coste de preparación debe repartirse entre más unidades, y los lotes grandes significan más inventario, plazos de entrega más largos y una detección de defectos más tardía. Reducir el tiempo de cambio hace que los lotes pequeños sean económicamente viables, lo que cambia el comportamiento de todo lo que hay aguas abajo.
Por eso, optimizar un cambio que se realiza dos veces al año es un problema resuelto que no necesitaba solución, y por eso el tiempo objetivo no es la meta. La flexibilidad sí lo es.